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PRIORIDAD DE VIDA FRENTE A PRIORIDAD NACIONAL

  El portavoz de la Conferencia Episcopal Española lo resumió recientemente con claridad al criticar la política de Vox: “El prójimo no solo es el que es de mi país, de mi partido, de mi lengua ni de mi religión”. La afirmación conecta con una idea central del cristianismo. En los evangelios, Jesús de Nazaret lo expresa de forma inequívoca: “Fui forastero y me acogisteis” (Mateo 25,35). La acogida del extranjero no aparece como un elemento secundario, sino como una exigencia moral básica. El “otro”, especialmente el vulnerable, se convierte en sujeto de dignidad y, para la tradición cristiana, en lugar de encuentro con Dios. Este principio no es exclusivo del Nuevo Testamento. El Levítico recoge que el extranjero debe ser tratado “como a uno de vuestro pueblo” y amado “como a ti mismo” (Levítico 19,34). En la misma línea, el profeta Jeremías advierte: “No oprimáis al extranjero, al huérfano y a la viuda” (Jeremías 7,6). El mensaje es consistente: los migrantes tienen derechos y d...

EL PRECIO DEL PETRÓLEO, EL PRECIO DE LA VIDA

  En un mundo que presume de progreso, la guerra sigue siendo una evidencia persistente de nuestro fracaso ético y moral. Ningún argumento logra justificar su consecuencia más atroz: la muerte de personas inocentes. Los conflictos actuales, especialmente aquellos en los que intervienen o influyen las grandes potencias, muestran con crudeza hasta dónde puede llegar la acción humana cuando se impone la lógica de la fuerza. Más allá de las tensiones históricas o territoriales, las guerras responden a decisiones políticas concretas, ligadas a intereses estratégicos y económicos. Entre ellos, el control de recursos energéticos, especialmente el petróleo, sigue ocupando un lugar central. La estabilidad o inestabilidad de determinadas regiones no solo tiene consecuencias humanitarias, sino también un impacto directo en los mercados energéticos globales. Líderes como Donald Trump o Benjamín Netanyahu han apelado al discurso de la seguridad para justificar actuaciones en contextos de al...

LA EDUCACIÓN QUE MINUSVALORA NUESTRA HISTORIA

  Un profesor de Historia pregunta en clase: “¿Quién fue Blas Infante?” Y un alumno responde, con absoluta naturalidad: “Una estación de metro”. No hay risa. No hay ironía. Solo un vacío que hiela. Ese vacío refleja un fracaso colectivo: el olvido de nuestra propia historia. Ese mismo joven habrá celebrado el Día de Andalucía: habrá cantado el himno con la flauta, probado el pan con aceite, visto ondear las banderas verdes y blancas. Ritual cumplido. Conciencia ausente. Porque nuestra historia, la que nos dio alma, raíces y dignidad, sigue estando en los márgenes del currículo educativo. Blas Infante no merece ni una página completa en los libros de texto. El andalucismo histórico ocupa una o dos páginas; la autonomía, unas pocas más. Menos del 1,5 % del contenido total. Mientras tanto, la historia general de España se extiende a decenas y decenas de páginas. Nadie lo cuestiona. Pero nuestra historia, la historia de Andalucía que construye nuestra identidad, queda casi relegad...

ANDALUCÍA POR SÍ Y LA HUMANIDAD

  Amanecía el esperanzador 28 de febrero de 1980 cuando, con poco más de veinte años y el corazón lleno de ilusión, me dirigía al barrio cordobés de Las Moreras para formar parte de una mesa electoral. Aquel barrio, a finales de los años setenta y principios de los ochenta del pasado siglo, estaba habitado por familias humildes que sobrevivían en pequeñas casas “portátiles”, viviendas “provisionales” que, paradójicamente, terminaron acogiendo a varias generaciones. Entre quienes acudieron a votar, recuerdo con especial nitidez a la abuela María vestida de luto riguroso. Tenía el pelo completamente blanco y lo llevaba recogido en un moño impecable, como si aquel día mereciera el mayor de los respetos. Al llegar ante la urna, el presidente de la mesa le pidió el carné de identidad. Con gesto apesadumbrado, comprobó que lo había olvidado. Se marchó lentamente, casi arrastrando los pies, vencida por una movilidad limitada, pero con la contrariedad reflejada en el rostro. Pensé que ...

LA CONCIENCIA SOCIAL EN LOS ROMERO DE TORRES

  La familia Romero de Torres representa uno de los pilares culturales más sólidos de la Córdoba contemporánea. No solo por la calidad artística de sus integrantes, sino por su compromiso con la difusión del arte andaluz y su conexión con la realidad social de su tiempo. Dentro de esta saga, Rafael y Julio Romero de Torres destacan no solo como grandes pintores, sino como artistas comprometidos con la clase trabajadora y las inquietudes sociales de Andalucía. La exposición dedicada a Rafael Romero de Torres en el Museo de Bellas Artes, con motivo del 160 aniversario de su nacimiento, invita a reivindicar una dimensión de su obra a menudo eclipsada: su profundo compromiso social. Rafael vivió en una Córdoba empobrecida, con elevados índices de analfabetismo y escasas oportunidades para las clases populares. Fue plenamente consciente del drama de la emigración andaluza, que entre 1880 y 1930 empujó a cerca de medio millón de personas a abandonar su tierra rumbo al norte de África, ...

HABLEMOS DE JESÚS

  La figura de Jesús de Nazaret ha sido envuelta durante siglos en tradiciones, símbolos y celebraciones que poco tienen que ver con su contexto histórico y social. Más allá de los relatos idealizados, su vida estuvo marcada por la pobreza, la injusticia y la cercanía con los más vulnerables. No se conoce con certeza la fecha exacta del nacimiento de Jesús ni el lugar preciso en el que vino al mundo. Los datos históricos disponibles apuntan a que nació y creció en Nazaret, un pequeño pueblo de Galilea, en el seno de una familia empobrecida, como tantas otras que vivían sometidas al poder político y económico del Imperio romano y de las élites locales. Un sistema diseñado para beneficiar a unos pocos y oprimir a la mayoría, una lógica que, con otros nombres y formas, sigue vigente hoy. Su padre sobrevivía realizando trabajos ocasionales para sostener a la familia, mientras que su madre se ocupaba del cuidado del hogar y, probablemente, de familiares dependientes. Jesús creció en...

EL 4 DE DICIEMBRE NO ENTIENDE DE FRONTERAS

  Actualmente, Andalucía no solo continúa siendo tierra de emigrantes (especialmente de jóvenes universitarios que buscan un empleo acorde con su formación), sino que, desde la década de los años ochenta del pasado siglo, miles de personas procedentes de otros continentes y países europeos se han incorporado a la vida de nuestros pueblos y ciudades. Blas Infante proclamó a los cuatro vientos, en un manifiesto dirigido al conjunto de los andaluces, que “en Andalucía no hay extranjeros”. Esta frase sintetizaba su visión de una tierra abierta, inclusiva y solidaria. Para el Padre de la Patria Andaluza, Andalucía posee una identidad cultural plural; de ahí que nadie deba considerarse extranjero, lo que convierte a Andalucía en un modelo de convivencia abierta y pacífica. La cultura andaluza, de hecho, se ha configurado históricamente gracias a las aportaciones de múltiples pueblos. A través de rutas, conquistas y encuentros, estas culturas la han ido transformando, actualizando y e...

¿ANDALUCÍA VIVE AL RITMO DE LAS PROCESIONES?

  El antropólogo y sociólogo Marcel Mauss dijo con acierto que la Semana Santa es un “hecho sociocultural total”. Con ello se refería al carácter polisémico de esta celebración, rica en significados y expresiones diversas. Como señala también el antropólogo Isidoro Moreno, no cabe una “foto fija”: la Semana Santa es un bien público que no debe privatizarse ni ser apropiado por ninguna institución. Conviene recordar que lo trascendental o espiritual es más amplio que lo religioso; lo religioso, más que lo cristiano; lo cristiano, más que lo católico; y lo católico, más que su jerarquía. Invertir ese orden supondría el fin del espíritu popular que da vida a la Semana Santa andaluza. Hoy, sin embargo, el mayor riesgo que afronta esta tradición es la expansión de una ideología integrista que se filtra en las directivas de algunas hermandades y cofradías, alentada por partidos de extrema derecha y por una jerarquía eclesiástica cada vez más rigorista. Ya en 1935, el periodista sevilla...

JESÚS DE NAZARET ENTRE BANDERAS PALESTINAS

  El pasado 12 de septiembre, dos colectivos ciudadanos coincidieron en el Puente Romano: el colectivo que denuncia el genocidio palestino y la cofradía del Huerto. El primero lleva dos años manifestándose contra miles de muertes que está ocasionando el gobierno de Israel en Gaza: cerca de 70.000 víctimas mortales (más del 80% de la población civil, de ellas en torno a 20.000 niños), además de la destrucción total de pueblos y ciudades. Una comisión independiente de las Naciones Unidas acaba de elaborar un informe en el que se reconoce explícitamente el término genocidio para definir lo que ocurre en Gaza. La Cofradía del Huerto, por su parte, realizaba su recorrido procesional con motivo de la participación, junto a otras cofradías, en la tercera misión diocesana que vuelve a celebrarse en la zona Sur de la ciudad. Las anteriores tuvieron lugar durante el régimen franquista nacionalcatólico: en 1945, bajo el episcopado de Adolfo Pérez Muñoz, y en 1954, en tiempos de fray Albino....

UNA GESTIÓN PROFESIONAL Y PÚBLICA. Miguel Santiago, El País | 13 agosto 2025

  El grave incendio del pasado viernes, 8 de agosto, en la Mezquita-Catedral de Córdoba ha abierto serios interrogantes sobre el protocolo de seguridad y el modelo de gestión de un monumento Patrimonio Mundial de la Unesco. A falta de un informe pericial que determine las causas exactas del siniestro, todo parece indicar que su origen se localiza en una barredora eléctrica almacenada junto a material de limpieza y numerosas sillas de madera apiladas en una capilla situada en la nave de Almanzor, en el flanco oriental del edificio. Usar una capilla histórica de alto valor patrimonial como almacén ya es una decisión cuestionable. Mucho más si el material almacenado es inflamable o, como es el caso, integra artefactos eléctricos susceptibles de prender, tal como han alertado diversos expertos en estos días. Baste recordar que las compañías ferroviarias prohíben el acceso a los trenes de patinetes eléctricos precisamente por el alto riesgo de incendio de sus baterías. Esta no es la...

UNA LECCIÓN DE MEMORIA DEMOCRÁTICA

  Una de las grandes asignaturas pendientes de la educación en Andalucía es no contar con un currículo que nos permita conocer y amar nuestra propia historia. Una historia rica, profunda, llena de lucha, de cultura y de dignidad, que nos haga sentirnos, a andaluzas y andaluces, un pueblo orgulloso, con el derecho y el deber de construir su presente y decidir su futuro. Es un derecho que mis nietos, y todos los niños y niñas de Andalucía, deben tener: aprender en el colegio, en el instituto y en la universidad quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde podemos ir si caminamos con conciencia y memoria. Mis nietos saben que no me gustan las armas, ni que jueguen con armas de juguete. Las armas sirven para matar o asesinar, lo contrario a la vida. Las balas encarnan la más terrible maldad: el fracaso de la sociedad. Matan el cariño, la justicia, el cuidado, la igualdad, los derechos humanos, el sentirnos pueblo. Lo contrario a las armas es soñar con un mundo en paz, donde no muera...

LA ANDALUCÍA POBRE Y MIGRANTE

  Los almerienses fueron los primeros andaluces en emigrar. La crisis de la minería y de la agricultura hizo que, ya en la temprana fecha de 1920, más de 40.000 almerienses se vieran obligados a marcharse. Fueron los pioneros, pero no los únicos. Corrían los años cuarenta y Andalucía estaba sumida en la pesadilla de la posguerra. La pobreza y el hambre, pero también la represión franquista, motivaron una lenta pero constante llegada de emigrantes procedentes de toda Andalucía a Cataluña. A partir de la segunda mitad del siglo XX, la población andaluza emigró en masa hacia enclaves industriales de Cataluña, Euskadi y Madrid, así como a otros países europeos y americanos. Durante las décadas de 1960 y 1970, más de dos millones de andaluces abandonaron su tierra, de los cuales 840.000 se establecieron en Cataluña, los llamados Els altres catalans (Francisco Candel, 1964). A estas personas emigrantes andaluzas había que “buscarlas en los suburbios de Madrid o Barcelona, en los tra...