viernes, 12 de abril de 2019

NOS JUGAMOS LOS DERECHOS HUMANOS


Hace un año escribía en este periódico que nuestros diputados en el Parlamento andaluz y en el Congreso deberían estar unidos para defender los intereses de Córdoba. Les planteaba un plan de recuperación para Córdoba dada la débil realidad socioeconómica que sumerge a esta provincia en una profunda depresión. Hoy, en vísperas electorales, quiero ir más allá de las meras fronteras locales.
Se aproximan dos citas electorales de mucha importancia, cuyos resultados marcaran diferentes tendencias: un giro a la derecha más ultraconservadora, un gobierno más o menos centrado en el mantenimiento y cumplimiento de lo establecido, o un gobierno que apueste decididamente por los derechos humanos de todas las personas que viven en el Estado español, sin olvidar sus obligaciones humanitarias con las regiones más empobrecidas del planeta.
Si gana la primera tendencia ultraconservadora, mucho me temo que los derechos sociales alcanzados durante la democracia sufrirán un fuerte retroceso. La apuesta por los servicios públicos, que garantizan una sanidad y una educación en igualdad para todas las personas y la atención a las necesidades de las personas mayores, basada principalmente en medidas para un cuidado que les aporte seguridad y dignidad, así como tener pensiones dignas pueden verse seriamente amenazados. El avance del feminismo, ecologismo y laicismo puede sufrir un revés ante  esta corriente filofacista. Los derechos adquiridos por las mujeres, la ley de la violencia de género o la del aborto, leyes como la del matrimonio entre personas del mismo género, la separación Iglesia-Estado que elimine el nacionalcatolicismo, los planes energéticos basados en las energías alternativas y un largo etcétera podrían acabar en la papelera. Un gobierno de este cariz que basa su política en eslóganes antiguos de la “Una, Grande y Libre”, solo sabe enarbolar banderas excluyentes, que dejan fuera a los más empobrecidos, a los que piensan diferente, y a los que vienen de otros mundos muertos de hambre y miserias. Es el tipo de gobierno que niega el derecho a la memoria de las víctimas de una de las dictaduras más atroces del siglo XX.
En el segundo caso, tendremos un gobierno de baja intensidad para los derechos humanos, manteniendo los mismos privilegios y sin apenas cambios. Un gobierno del que no se podrá esperar que disminuya el porcentaje de personas que padecen el empobrecimiento social, que luche por el grave problema de los desahucios de miles de personas, que avance en el sector de las energéticas renovables, y que aplique un aumento de impuestos a las empresas e individuos que más poder adquisitivo poseen, para establecer un reparto más justo y equitativo de la riqueza, que nos haga avanzar en el Estado social, democrático y de derecho. Asuntos como la memoria histórica, las inmatriculaciones, el Estado federal seguirían estando en el cajón del olvido.
La tercera posibilidad es la que más favorecería a los derechos humanos, fortaleciendo los avances democráticos para conseguir una sociedad más justa e igualitaria para todas las personas de toda etnia, pueblo o nación. Apostaría porque al final de la legislatura de este posible gobierno pudiese haber una evaluación que me recordarse aquel pasaje del evangelio, precursor de los derechos humanos, que decía: tuve hambre… y me distéis de comer, tuve sed… y me distéis de beber, enfermo y en la cárcel… y me visitasteis, desnudo y me vestisteis, migrante… y me acogisteis. Una evaluación no basada en obras caritativas, sino en políticas sociales y justas que traigan la verdadera igualdad, haciendo a una sociedad más libre, justa e igualitaria.
Para alcanzar esta tercera opción, lo primero que hace falta son partidos políticos dispuestos a anteponer los derechos de las personas a sus propios intereses, partidos políticos con personas que piensan en los demás y se dejan la piel por sus conciudadanos, apartando la mirada del sillón que los perpetúa en el cargo y los aleja de la realidad. Partidos sin miedos ni complejos por cumplir su programa electoral. En definitiva, una política en la línea de lo que decía Confucio: “En un país bien gobernado debe inspirar vergüenza la pobreza. En un país mal gobernado debe inspirar vergüenza la riqueza”.
                                                                       Córdoba, 31 de marzo de 2019
                                                                              Miguel Santiago Losada
                                                                                  Profesor y escritor

lunes, 8 de abril de 2019

PLATAFORMA MEZQUITA-CATEDRAL: HITOS Y DESAFÍOS 2018


 Comenzaba el año 2018, después de un lustro de compromiso ciudadano reivindicando la titularidad pública y una gestión adecuada a nuestro principal patrimonio, con la solicitud por parte de la Plataforma Mezquita Catedral, Patrimonio de Todos/as de una nueva reunión con el Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu. El pasado 24 de enero tuvimos el encuentro en la casa de la ciudadanía andaluza en el que le recordábamos que a principios de 2014 iniciamos ante esta Institución nuestra larga andadura en defensa de la integridad de la Mezquita-Catedral de Córdoba, cuya identidad andalusí viene siendo desnaturalizada por una gestión lesiva del Obispado, actual administrador del bien, en su pretensión de borrar la huella árabe e islámica que le da proyección universal.

En estos cuatro años de intenso trabajo que han transcurrido hemos logrado internacionalizar el debate, poner sobre el foco mediático una cuestión cultural de primer orden y restituir el nombre de la Mezquita, que había sido amputado por el Cabildo de todos los folletos de divulgación turística. Le manifestamos que queda aún mucho camino por recorrer en la defensa de una de las joyas arquitectónicas del patrimonio andaluz y universal. Principalmente, restituir su carácter de bien de dominio público y promover un modelo de gestión profesional y compartida que garantice una administración científica y respetuosa con su significado histórico.

En esta nueva reunión le adjuntamos un listado con todos los documentos, informes y peticiones sin respuesta formulados ante la Junta de Andalucía y le solicitamos que intercediera ante dicha Administración competente para subsanar esta, a nuestro entender, flagrante anomalía democrática. Entre ellos destacaban informes sobre la gestión lesiva que el Cabildo está llevando a cabo con el monumento, la propuesta de un estatuto jurídico singular para la Mezquita, la presentación de un informe de intervención urgente y una propuesta de modelo de gestión profesional de la Mezquita-Catedral de Córdoba, la denuncia de la pretendida deslocalización de las taquillas de la Mezquita-Catedral para reubicarlas en el Palacio Episcopal o la petición de una copia del Plan Director que regula las actuaciones en dicho monumento.

Respecto a esta última petición el Defensor del Pueblo nos respondió que en el año 1999 ya se realizó un encargo de Plan Director de la Mezquita-Catedral al amparo de un contrato de consultoría y asistencia suscrito entre la Consejería de Cultura y los arquitectos Gabriel Rebollo Puig y Gabriel Ruiz Cabrero. Con fecha 3 de julio de 2001 se presentó el citado Plan Director redactado por los arquitectos mencionados. Por una serie de deficiencias que se detectaron este documento no fue aprobado, además de ser un instrumento obsoleto en la actualidad. El Defensor del Pueblo manifestaba en su respuesta a nuestra petición que un nuevo Plan Director debiera contener además del correspondiente programa de conservación y mantenimiento del edificio, la realización de un proyecto museológico y museográfico que procure un control de dispositivos de exposiciones y su organización.

A raíz de todo ello nos citó a una reunión el Director General de Patrimonio de la Junta de Andalucía, Marcelino Sánchez Ruíz, en la que se comprometió a redactar un Plan Director para la gestión de la Mezquita-Catedral.

La necesidad de un Plan Director quedaba una vez más evidenciada a raíz del atropello de los palcos sobre los andenes de la Mezquita. El 5 de abril de 2018, y a través de una rueda de prensa, la Plataforma Mezquita Catedral, Patrimonio de Todos/as presentó un informe y una denuncia ante la Junta de Andalucía, el ICOMOS y el Defensor de Pueblo Andaluz por la instalación de palcos metálicos sobre los muros del monumento universal, lo que representa un nuevo y grave ataque contra su integridad. Además, explicamos que la colocación de los palcos en el marco de la carrera oficial de Semana Santa se había efectuado sin el proyecto adecuado, los estudios de planimetría y la autorización preceptiva, según alertó la propia Comisión Provincial de Patrimonio Histórico en un documento oficial. La Plataforma lamentaba esta nueva e injustificada agresión contra el Conjunto Monumental Mezquita-Catedral, que volvía a evidenciar la arbitrariedad y falta de respeto en la gestión del Cabildo, y la pasividad injustificable de las administraciones públicas en su responsabilidad de protección y tutela del patrimonio histórico cordobés y andaluz

Después de un primer semestre denunciando, reivindicando y dialogando lo anteriormente expuesto, ya en pleno verano, se firmaba un acuerdo sobre el espectáculo nocturno de la Mezquita-Catedral. En el nuevo acuerdo el Ayuntamiento renuncia a vender entradas y todos los beneficios económicos que supone esta actividad turística se los regala al Cabildo Catedral. Es un paso atrás con respecto al acuerdo del 2010. Mientras esto ocurría los medios de comunicación se hacían eco de la resolución efectuada por el Defensor del Pueblo Andaluz en el que se aconseja que las actividades realizadas en la Mezquita-Catedral, dado el marco de tan trascendente valor, se hagan a través de criterios técnico-museísticos que conjugue la idoneidad de los contenidos expositivos con el singular entorno que ofrece el rico recinto de la Mezquita-Catedral. El mismo Defensor del Pueblo llega a afirmar que  “son evidentes las actuaciones que contradicen la puesta de manifiesto de los valores andalusíes del conjunto”

Esta resolución lleva al Director General de Bienes Culturales a volver a tener una nueva reunión con la plataforma a principios de septiembre para informarnos de los pasos que se están dando para la puesta en marcha del Plan Director. Le pedimos que se haga público el borrador del mismo para que los colectivos ciudadanos puedan realizar alegaciones al mismo. También por estas fechas mantuvimos una reunión con la nueva Subdelegada del Gobierno, Rafaela Valenzuela, para que le hiciese llegar a la Vicepresidenta del Gobierno todas nuestras denuncias y reivindicaciones,  comprometiéndose a ello.

La decisión del Gobierno de España de hacer pública la lista de bienes inmatriculados por la jerarquía católica provocó una nueva oleada de titulares en los medios de comunicación tanto nacionales como internacionales. Debate que no cesará hasta que la ciudadanía no consiga la impugnación de las inmatriculaciones, entre las que destaca la Mezquita-Catedral.

Sin pausa a tanto acontecimiento, se presentó el pasado 14 de septiembre el informe elaborado por la Comisión Municipal para justificar y defender la titularidad pública de la Mezquita-Catedral. La Plataforma Mezquita Catedral, Patrimonio de Todos/as veía con mucha satisfacción como se cumplía el compromiso asumido por los grupos municipales de PSOE, IU y GANEMOS. El Informe incide sobre uno de los asuntos clave en el debate público sobre la titularidad de la Mezquita. Frente a las pretensiones de la jerarquía católica, que afirma ser propietaria del edificio por donación del rey Fernando III desde la conquista de la ciudad en 1236, el informe pone de manifiesto, no sólo que no existen testimonios históricos que acrediten de forma fehaciente esa circunstancia, sino que lo que las evidencias disponibles indican es todo lo contrario, es decir, que tal donación jamás existió. Además, propone un modelo de gestión patrimonial basado en el sistema de Patronato.

Una de las consecuencias más evidentes de lo expuesto aconteció hace unas semanas cuando la Vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, tuvo un encuentro con el Secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, en el que se trató expresamente el tema de la Mezquita.

Seguiremos luchando por nuestros objetivos, que no son otros que nuestro Patrimonio sea de dominio público sin ningún tipo de trabas ni arbitrariedades. Y seguiremos haciendo un seguimiento de todas las tareas acometidas.

                                                           Córdoba, noviembre de 2018
                                                               Miguel Santiago Losada
                        Portavoz de la Plataforma Mezquita-Catedral, Patrimonio de tod@s