BROTES VERDIBLANCOS
En los últimos años se percibe un resurgir del orgullo andaluz. Cada vez son más quienes reivindican su identidad histórica y cultural frente a la imagen caricaturesca y folclorizada que tradicionalmente se ha proyectado sobre Andalucía. Crece así la voluntad de mirarse desde la propia dignidad colectiva, alejándose de tópicos y estereotipos impuestos desde fuera. Las elecciones andaluzas del pasado 17 de mayo dejaron múltiples lecturas, pero una destacó por encima de las demás: el crecimiento de Adelante Andalucía. Más de 400.000 votos no son un dato menor. Ocho representantes en el Parlamento andaluz, distribuidos en seis de las ocho provincias, reflejan la existencia de un espacio político andalucista vivo, con capacidad de crecimiento y arraigo social. Hacía décadas que no se registraban unos resultados semejantes. Tanto tiempo ha pasado que buena parte de los medios de comunicación y de la opinión pública parecen haber olvidado que Andalucía es una nacionalidad histórica...