LA CÓRDOBA DE BLAS INFANTE
Pocas ciudades andaluzas concentraron, en tan poco tiempo, tantos acontecimientos, encuentros e iniciativas decisivos para la construcción de la conciencia andaluza. Uno de los hombres que mejor comprendió ese papel fue Blas Infante. En La verdad sobre el complot de Tablada y el Estado Libre de Andalucía escribió: «Sevilla no es la ciudad ideal para iniciar una insurrección; más condiciones reúne Córdoba, por ser ésta la reserva espiritual de Andalucía». No era una frase casual. Infante veía en Córdoba un lugar privilegiado para pensar Andalucía y hacer avanzar su conciencia colectiva. Aquí se celebraron las asambleas andalucistas de 1919 y 1933, se debatieron proyectos políticos y se encontraron personas que compartían una misma aspiración: que Andalucía tomara conciencia de sí misma para transformar su destino. Detrás del político, del pensador y del andalucista, había un hombre que aprendió a mirar. Miró a los niños de su pueblo y descubrió la pobreza; a los jóvenes obli...