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MUJERES Y HOMBRES DE LUZ

  Termina un año de despedidas para siempre, donde el adiós se convierte en eternidad. Comenzó este periplo de viajes sin retorno hace un año cuando llamé a mi amiga Lola, una jerezana andaluza comprometida con los derechos humanos, para felicitarla por Navidad. No me contestó, una amiga me informó que la habían encontrado muerta en su casa sentada en un sillón. Inmediatamente mis entrañas se removieron, humedeciéndose mis ojos. Lola Navarro, a pesar de su enfermedad, era toda vitalidad, transparencia, luz y ternura. Siempre manifestaba su dolor por las desigualdades y las injusticias. Enrique de Castro nos dejó en febrero, llamado popularmente “el cura rojo de Vallecas”. Murió con las botas puestas a los ochenta años. La jubilación no tenía cabida en una vida entregada a la juventud más rota y excluida, a los chavales de la calle. Este madrileño de familia acomodada se dio de bruces con la realidad, a la que supo escuchar, acoger y abrazar. Cuántas lágrimas, cuántas risas, cuántos b

UNA BUENA NOTICIA

       Nos levantamos y acostamos con múltiples noticias, mensajes, documentales, películas, audiovisuales, que tratan sobre los acontecimientos más inhumanos que acontecen en cualquier rincón del planeta. Sobre todo, los referentes a las terribles guerras que matan a miles de personas inocentes de tanta barbarie. Los dos ejemplos más cercanos son las guerras de Ucrania y Gaza, en las que Rusia e Israel se están cobrando miles de víctimas. En la franja de Gaza han muerto, hasta la presente, más de 15.000 niños, un auténtico genocidio en pleno siglo XXI. Otros dramas que nos traen las noticas son las muertes por violencia machista o los centenares de migrantes que mueren ahogados en nuestros mares por aspirar a una vida mejor, sin guerras, hambres y falta de oportunidades.            Hace unos días el Congreso de los Diputados apoyaba la iniciativa legislativa popular (ILP) para regularizar a cientos de miles de migrantes que viven y trabajan en nuestro país. Unas 500.000 personas mig

UN 4D DE, DESDE Y PARA ANDALUCÍA

  Si oteáramos el vuelo de un águila desde el Pico Castaño del Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, sobrevolando el Valle del Guadalquivir con sus campiñas, hasta llegar al Pico Chullo del Parque Nacional de Sierra Nevada, contemplaríamos a vista de pájaro las tres grandes unidades geomorfológicas de Andalucía: Sierra Morena, Depresión del Guadalquivir y Sierras Béticas. Este inmenso relieve se caracteriza por presentar una geografía de cordilleras, corredores naturales, ríos y mares que la hacen única. El paisaje resultante de todo ello conforma mares de olivos, inmensos campos de cereales y extensas comarcas de vides, parques naturales cubiertos de un rico sotobosque y bosques de encinas, alcornocales, castaños y pinos, acantilados y playas que circundan el sur de Andalucía. Pero no solo el suelo andaluz posee un variado paisaje de cultivos y bosque mediterráneo, el subsuelo también presenta una riquísima composición mineralógica, que los diferentes pueblos y cul

LA HETERODOXIA DE LA SEMANA SANTA ANDALUZA DIOSAS DE LA PRIMAVERA ANDALUZA

  La Semana Santa andaluza nos sumerge en nuestras raíces más ancestrales. Las procesiones son la expresión de miles de años de religiosidad popular en las diferentes culturas de la antigüedad. Esta fiesta primaveral es el resultado de una historia que rezuma mezcla de culturas, tradiciones, religiones, etnias. La Semana Santa la podríamos calificar como un claro ejemplo del sincretismo heredado de la Bética romana, incluso de la época andalusí. La diosa Afrodita griega, la Tanit cartaginesa y la Venus romana eran veneradas en al-Ándalus.   La Semana Santa está vinculada a los ritos y creencias de nuestros antepasados. Una historia, a través de imágenes, que nos despierta la memoria dormida de nuestras antiguas generaciones. En los pasos o tronos, que representan la pasión de Cristo, el pueblo andaluz se ve reflejado en la resiliencia para poder seguir caminando, viviendo a pesar de las vicisitudes del día a día. El Cristo del pueblo andaluz no es el de la Cruz, es el Nazareno, el se

MUSTAFÁ Y AARÓN

  Dos niños abrazados caminan con las cabezas agachadas. Mustafá se cubre la cabeza con la Kufiya o pañuelo palestino, Aarón va con la kipá o solideo judío. Están aterrados por las muertes y el terrible sufrimiento que asolan sus pueblos. Caminando hacia la casa de Myriam, amiga de ambos de familia cristiana, escuchan la canción Por cada muro un lamento del cantautor uruguayo Jorge Drexler: Yo soy un moro judío que vive con los cristianos. No sé qué dios es el mío, ni cuáles son mis hermanos (…). A 4.000 km de Oriente Medio, Humza Yousaf, musulmán y primer ministro de Escocia, en una sinagoga de Giffnock manifestaba su dolor por las muertes ocurridas por Hamás y el Gobierno israelí. Proclamaba que “vuestro corazón roto es mi corazón roto, vuestra pérdida es mi pérdida, vuestras lágrimas son mis lágrimas. Ningún niño debería ser asesinado por su ciudadanía, o por cualquier otra razón”. La ONU denunciaba que “no hay suficientes bolsas para cadáveres en Gaza”. La brutal reacción del