UNA GESTIÓN PROFESIONAL Y PÚBLICA. Miguel Santiago, El País | 13 agosto 2025
El grave incendio del pasado viernes, 8 de agosto, en la Mezquita-Catedral de Córdoba ha abierto serios interrogantes sobre el protocolo de seguridad y el modelo de gestión de un monumento Patrimonio Mundial de la Unesco. A falta de un informe pericial que determine las causas exactas del siniestro, todo parece indicar que su origen se localiza en una barredora eléctrica almacenada junto a material de limpieza y numerosas sillas de madera apiladas en una capilla situada en la nave de Almanzor, en el flanco oriental del edificio. Usar una capilla histórica de alto valor patrimonial como almacén ya es una decisión cuestionable. Mucho más si el material almacenado es inflamable o, como es el caso, integra artefactos eléctricos susceptibles de prender, tal como han alertado diversos expertos en estos días. Baste recordar que las compañías ferroviarias prohíben el acceso a los trenes de patinetes eléctricos precisamente por el alto riesgo de incendio de sus baterías. Esta no es la...