SABOREAR LA VIDA
Hace algo más de un año escribía en este Diario que cualquier ser humano cuando nace queda al arbitrio de tres dígitos del azar: el lugar, el ambiente familiar donde crece y la herencia genética, ésta última muy determinada por los dos anteriores. Esta combinación es el resultado de cada persona que habita este maravilloso y único planeta. ¿Cómo saborean la vida cada uno de los ocho mil millones de habitantes de la Tierra? Evidentemente, desde cada realidad en la que transcurre el día a día. Nadie nace con un pan debajo del brazo, ni con una cuenta corriente, ni con un hogar, ni con un título escolar o universitario, ni con un certificado que garantice una buena salud física o mental. Ni dios o la vida son dueños del azar, de lo contrario serían crueles, ni nada al nacer se nos dará por méritos propios. Las personas que tienen la suerte de saborear la vida son principalmente las ...