MUSTAFÁ Y AARÓN
Dos niños abrazados caminan con las cabezas agachadas. Mustafá se cubre la cabeza con la Kufiya o pañuelo palestino, Aarón va con la kipá o solideo judío. Están aterrados por las muertes y el terrible sufrimiento que asolan sus pueblos. Caminando hacia la casa de Myriam, amiga de ambos de familia cristiana, escuchan la canción Por cada muro un lamento del cantautor uruguayo Jorge Drexler: Yo soy un moro judío que vive con los cristianos. No sé qué dios es el mío, ni cuáles son mis hermanos (…). A 4.000 km de Oriente Medio, Humza Yousaf, musulmán y primer ministro de Escocia, en una sinagoga de Giffnock manifestaba su dolor por las muertes ocurridas por Hamás y el Gobierno israelí. Proclamaba que “vuestro corazón roto es mi corazón roto, vuestra pérdida es mi pérdida, vuestras lágrimas son mis lágrimas. Ningún niño debería ser asesinado por su ciudadanía, o por cualquier otra razón”. La ONU denunciaba que “no hay suficientes bolsas para cadáveres en Gaza”. La brutal reacción...